lunes, 12 de septiembre de 2016

Pernod Ricard o el Neo Colonialismo en Salta

11/05/2016

La usurpación no es cosa nueva en Salta.
Bueno, en el mundo tampoco. Los asentamientos de piratas mineros en África, en el Amazonas o en el sudeste asiático han sido y son moneda corriente. Los “empresarios” se presentan con una fuerza de choque armada, con balas y con billetes, y mantienen alejados los habitantes locales y las autoridades, en ese orden, con el instrumento que más convenga.
Los intereses de las autoridades se van entreverando con las ofrendas de los usurpadores y al poco tiempo los primeros se sienten “socios” del usurpador y allí el lugareño se queda sin respuesta.
Porque después la cosa es dilatar. Dilatar para agotar el objeto de la usurpación o dilatar hasta transformar la usurpación en propiedad.
Los grandes usurpadores, o mejor dicho, los usurpadores grandes, tienen espaldas monetarias y legales para aguantar a la “chusma” popular. Recurren a habilidosos leguleyos que saben a dónde están los “morlacos” y cuáles son los actores que pueden torcerse por codicia, desapego o necesidad. Y allí meten la cuña.
También recurren a la fuerza pública respaldándose en “derechos curvos” como penal de Messi, reinterpretados “ad infinitum”. Reclamos que se apoyan en papeles borroneados, fechas apócrifas, palabras empeñadas de convictos prófugos, convenios improbables con muertos vivos, que solo jueces a lo Griessa pueden dar por valederos cierto tiempo, pero sobre todo se apoyan en el hecho consumado.
Todo esto les permite ganar tiempo. Tiempo necesario para concretar la obra maestra de la construcción legal que invocará lo inverosímil. Y al final, si los dejás hacer tienen un “caso”. Y la fuerza pública se transforma en fuerza privada. Privada de ética, de moral y de destino.
Pernod Ricard es la segunda multinacional de bebidas en todo el mundo. Viene a ser algo así como la Toyota del “chupi” o el Carrefour del “trago”. Manoteás un rico Cafayate de Bodegas Etchart y le estás tirando unos mangos a Pernod, o te tomas un whisky en la Balcarce y Ricard hace caja en alguna parte de París. Es alguien grosso, GROSSO.
Cuando los Etchart venden su finca hace muchos años no podían incluir la pista de aviación porque esta ya había sido desmembrada y contaba y cuenta con su propio número de inmueble y además ¿cómo vendés lo donado? La pista y su entorno de 32 has es como una lengua en la finca de Pernod Ricard, que la rodea como víbora a su presa. Como ameba a punto de fagocitar su alimento.
Un día el administrador decidió que ese terreno ahí era un pecado capital, o un pecado para su capital, y decidió desmontar y establecer un viñedo. Como Jack el destripador, fue de a poco. Primero 2 has, luego llegaría el resto. Las imágenes nos muestran como desmontaron ya otras 4 has, con visión de futuro si se quiere.

Con las inversiones, la usurpación se iba a convertir en propiedad inexpugnable. ¿Quién recupera/expropia un viñedo? ¿Y para hacer viviendas para los pobres? Vade Retro, Satanás. Con el vino no se jode. El reclamo por la inversión hecha, ineficaz entre privados, toma otro cariz cuando uno de los actores es el Estado. Allí está Salta Forestal como muestra de cómo la justicia da a las largas un caso de daño al erario público. Pero no nos desviemos y sírvame otra copita maestro, que le termino esta relación.
El problema es que en Cafayate faltan tierras para viviendas. El estado tendría que salir a expropiar a algún productor tierras que hoy tiene ociosas o productivas y estas no son baratas en un lugar donde ya hay que irse lejos para conseguirlas. El loteo del aeródromo, emprendimiento privado, está a más de 4km y estos terrenos de la Muni de Cafayate a solo 3km.
Además de faltar tierras para viviendas, faltan viviendas para la gente, que es más importante. Cuando la gente se enteró de que el intendente no avanzaba con la defensa de los intereses del pueblo reaccionó y cada día reacciona peor.
Después, y a pesar, de haber sido apaleados por la policía salió igual a la calle y parece que atacaron la intendencia con huevos.
Porque la verdad es que Pernod puede tratar de estafarnos como se le dé la gana, pero el Intendente Almeda no puede trabajar para la empresa y hacerse el oso ante lo evidente.
El Diputado Miguel Nanni debe ponerse al frente de este reclamo, sin miedo. No preguntarse en público si el dominio es municipal o no. Que le pregunte a inmuebles, al intendente o a los vecinos, que tienen los datos que él necesita para hablar “con el Derecho en la mano”.
Por último, ahora surge el planteo sobre la aptitud del terreno. En la imagen se puede observar como el Barrio El Golf, aprobado por cuantas administraciones se nos pueda ocurrir, se encuentra a escasos 300 m del predio indicado, no sea cosa que el pueblo se enoje en serio.
El 19 de julio se conmemora un acontecimiento histórico de la vecina Animaná, cuando en 1972 la tranquila villa amaneció ocupada por trabajadores enojados. Fuegos de Animaná lo recuperó para nosotros.
Sepan los que no han sabido
Que no estoy de solo estar,
Que estoy parado en el grito
Bagualero del pujay.

Ayer nomas ardió el pueblo
Por la tierra y por el pan,
Y la fogata en el valle
No estaba por solo estar.

Esta estrofa no la cantan y sin embargo es el fuego del título. Que no haya fogatas por favor.

Lic. Félix González Bonorino

fgbonorino@gmail.com

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