lunes, 3 de octubre de 2016

Peñalva Arias ofrece 71 hectáreas en canje por las 32 de la pista


Así lo confirmó el abogado de esa familia, Carlos Saravia, en diálogo con Radio Cafayate. “Entregamos tierras llanas, sin cerros y sin problemas legales y nosotros nos quedamos  con el litigio de la usurpación de  Pernod Ricard” afirmó.


El abogado Carlos Saravia(al centro) junto a dos integrantes de la familia Peñalva Arias
El abogado Carlos Saravia(al centro) junto a dos integrantes de la familia Peñalva Arias
La familia Peñalva Arias mejoró la anterior oferta de canjear 55 hectáreas por las 32 municipales que hoy se encuentran usurpadas por Pernod Ricard y elevó el ofrecimiento a 71 hectáreas.
De acuerdo a lo manifestado por Carlos Saravia, las 71 hectáreas ofrecidas son de tierras llanas, sin cerros ni arroyos que las atraviesen por lo que son aptas para cultivos o urbanizaciones a cambio de las 32 municipales y aceptando recibirlas a pesar el conflicto con Pernod Ricard, ocupándose ellos de litigar por la usurpación.
El representante de la familia Peñalva Arias confirmó que las tierras se entregarían libres de conflictos o litigios y que ellos se harían cargo del desalojo de Pernod Ricard de las 32 hectáreas ocupadas ilegalmente, sacándole el conflicto a la Municipalidad de Cafayate. 
Carlos Saravia sostuvo que “La propuesta será presentada este miércoles en el Concejo Deliberante de Cafayate para el análisis de los ediles cafayateños y quedamos a disposición de ellos para reunirnos cuando deseen o para ampliarles la información.”
El abogado informó durante el dialogo con nuestro medio que “se trata simplemente de mejorar la propuesta anterior de 55 hectáreas llevando el ofrecimiento a 71 por las 32 de la pista de aviación y prácticamente con las mismas condiciones, ya que seguimos ofreciendo hacernos cargo nosotros del litigio para desalojar a Pernod Ricard de las 32 hectáreas municipales que hoy usurpan”.
El representante legal de la familia Peñalva Arias sostuvo que “Seguimos con la idea de apelar a la solidaridad empresarial, de entregar 71 hectáreas que no tienen ningún conflicto, que son llanas, sin serranías y que bien pueden ser destinadas a urbanización o a venderlas si es la decisión de la autoridades, pero que se puede tener disposición inmediata de ellas.”
Saravia agregó “Junto con la propuesta anterior dejamos un plano del Catastro 317 del Departamento Cafayate, ubicado en Tolombón, y quedábamos a la espera de que nos convoquen a una reunión para ampliar información técnica, pero esa invitación nunca llegó.  Nosotros podemos hacer entrega inmediata de las tierras por la limpieza legal que tienen, es decir que, queremos contribuir en algo que se verdaderamente provechoso para todo el pueblo de Cafayate”.
Durante la entrevista, el abogado insistió en que en un cuadro de análisis jurídico Pernod Ricard debe salir de esas tierras y no tiene ningún derecho sobre ellas, ”por eso la familia Peñalva Arias se arriesga a quedarse con el litigio de la usurpación, no tenemos ninguna duda de que ese juicio se gana. Hay un asesor legal que insiste en que se perdería el juicio y nosotros sostenemos que eso no es así, porque Pernod Ricard no tiene ningún derecho sobre las 32 hectáreas.”
Consultado sobre si las autoridades municipales se comunicaron con ellos para saber más de la propuesta anterior, Saravia sostuvo que “El intendente no se ha comunicado nunca con nosotros, ni ninguna persona cercana a él. Tampoco el Presidente del Concejo Deliberante ni ningún concejal. Aparentemente el interés de ellos está puesto en negociar solo con Pernod Ricard”.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

CAFAYATE ¿ESTÁ DE FIESTA? ¡AUN NO!

09/08/2016

Después de ocupar durante meses la vera del camino, donde se ingresaría a la pista de aterrizaje donada por los Etchart a la municipalidad de Cafayate, reclamando por la restitución de la misma porque estaba siendo usurpada por la empresa Pernod Richard de Francia, repentinamente el Intendente Almeda les comunica que está recibiendo en breve tres tasaciones, ahora sí, oficiales.

Es que en este tiempo se han sucedido un montón de cosas turbias y solo la voluntad del pueblo cafayateño frenó la tropelía.

¿Qué es lo que ha sucedido entre tanto? De todo.

Desde el principio y siendo bastante rápido, lo primero es saber que la empresa propietaria de la Bodega Etchart, sin decir agua va, se metió en 32 has municipales y plantó 2 has de viñedos.  ¿Por qué lo hizo? Porque así son los colonizadores, prefieren NO pedir perdón a pedir permiso. Cuando la gente, el PUEBLO, se dio cuenta de que la municipalidad si tenía tierras para planes de viviendas fueron a reclamar al intendente Almeda.

Almeda se hizo el distraído durante bastante tiempo. Que tengo la autorización del Concejo Deliberante, que las tierras no son nuestras, que las tierras son nuestras pero poquito, en fin, una serie de incoherencias que no le hacían gracia a nadie. Para ese entonces los concejales comenzaron a sentir que estaban quedando “pegados” a cierta maniobra delictiva por parte del Intendente, o al menos cierta desidia.

Y el PUEBLO seguía apostado a la vera de la ruta.

Cuando un grupo de estos vecinos quisieron ingresar a lo que ellos consideraban eran, o podían llegar a ser, sus tierras, la Policía Provincial los reprime y desaloja por la fuerza aduciendo que era una “propiedad privada” (SIC) por una orden de la jueza Toranzo. Una vecina resulta herida y llevada al hospital con conmoción cerebral. Pocas explicaciones por parte de la fuerza pública.

Una marcha en Cafayate armó cierto revuelo, cuando llegaron hasta la casa del intendente e hicieron llover huevos en su frente. El escenario se estaba caldeando, pero aun la cosa se dilataba. Los medios locales comenzaron a tomar conciencia del conflicto y se hicieron eco de un movimiento que continuaba más allá de las elecciones y de los cambios electorales.

El intendente ensaya un globo de campaña. Se presenta ante el Concejo Deliberante con una “tasación” valuando las tierras por el valor de una maceta. A cambio, la “generosa” empresa Pernod Ricard, la segunda multinacional de licores del mundo, ofreció algo así como la mitad de esa superficie en el lecho de un río. ¡Y Almeda lo presentó como algo serio! Por supuesto, a esta altura al intendente no se le cree ni la respiración y pidió socorro. Que sorpresa hubo cuando nos enteramos que la “tasación” había sido efectuada por la propia empresa Pernod Ricard, argumentando que el documento era oficial, cosa que fue desmentida por el Colegio de Martilleros.

Alguien de la provincia informó que esas tierras no eran aptas para viviendas, por lo que mal podía pensarse en habitarlas, pero la gente apostada en la puerta de la pista, mira desde allí el lujoso Country que existe vecino a las tierras y se preguntan si estarán todas vacías estas suntuosas casas. ¿Por qué aquellos si pueden vivir allí y ellos no? “Cosas vederes Sancho”.

Al intendente lo denuncian por incumplimiento de deberes de funcionario público y el esquema se sigue tensionando.  Nada cierra en Cafayate y como la cosa comenzó a tomar un poco de color político y como el sol no se puede tapar con una mano, aunque esté llena de billetes, los radicales de la UCR, sacaron un comunicado pidiendo que todo se revea. ¡Ah! Uds. pensaron que iban a hacer una denuncia judicial contra el intendente Almeda, Pernod Ricard o algo un poco más fuerte. No “pichón”, no le pidamos peras al olmo, pero algo es algo después de 8 meses de conflictos.

El PUEBLO siguió resistiendo, ahora no solo al borde de la ruta frente a la pista, sino que se movilizó al centro de Cafayate a informar a los turistas, por medio de volantes, que esta tierna ciudad estaba siendo transformada por la complicidad de un político y una empresa. (Cualquier semejanza con Jaime, López, Caputo y Calcaterra es solo casualidad y no quiero que supongan que es mi intención efectuar relación alguna)

En el medio de todo este farrago de versiones, además, se adujo que las tierras eran muy malas y que por lo tanto valían poco, casi nada. Ahora nos llegan las noticias de la triple tasación y de repente, por estas tierras de porquería hay al menos 3 interesados y todos fuertes empresarios, dispuestos a canjearlas por hasta 55has y quien sabe, tal vez más.

Algo que me llama la atención es que en medio de toda esta discusión, nadie le ha pedido a Pernod Ricard que se retire de nuestra tierra. Ni un juez, fiscal, intendente, concejal y podemos seguir más arriba y más abajo, nadie ha pegado el grito.


Solo el PUEBLO resiste al borde de la ruta, en las calles de Cafayate, bajo el sol de la quebrada, como cardones vigilantes, antiguos guerreros de mil batallas, aguantan impertérritos las injusticias neo coloniales, las bajezas neo políticas, la balanza chueca de una justicia tuerta. Solo el PUEBLO y sus rotas cadenas ……

viernes, 23 de septiembre de 2016

CULEBRÓN VITIVINÍCOLA - ¿DESTITUCIÓN A LA VISTA?

09/08/2016

CAFAYATE; PERFUME DE DESTITUCIÓN (Hay más informaciones para este boletín)

Ya habíamos cerrado el artículo anterior donde efectuábamos un sencillo relato de lo acontecido en Cafayate a causa de Pernod Ricard SA, cuando de repente la cosa se puso mucho peor.
Una denuncia del Sr. Gómez ante la Fiscalía por incumplimiento de deberes de funcionario público había sido, según parece, archivado rápidamente porque la causa del ilícito, la usurpación de la empresa Pernod Ricard a tierras del municipio no se había verificado. No existía. Y si, parece ser que para la oficial a cargo, la Dra. Sandra Rojas, Fiscal Penal de Cafayate, que alguien ocupe y usufructúe de tus tierras no es usurpación. (Se nota que no son de ella) Porque eso es lo que realiza Pernod Ricard SA al explotar un viñedo en tierras de la municipalidad sin ningún tipo de prestaciones ni acuerdos.
Esto de por si era bastante grave, ya que la funcionaria, sin dar ninguna razón, consideró que había que dejarse de molestar con este expediente y lo mandó archivo. ¿Y Alcoba y Pernod? Bien gracias. ¿Querés un vinito?
Estábamos en esto cuando nos llega una denuncia mucho más grave. Resulta, como recordarán seguramente de nuestras anteriores crónicas, que en el año 2013 el Concejo Deliberante de Cafayate le pidió al Sr. Intendente Fernando Alcoba que resolviera la “irregular situación” de las 32 hectáreas de la pista de aviación y que le dijera a la empresa Pernod Ricard SA que devolviera las mismas.
Ahora surge, de un expediente iniciado en agosto de 2015, es decir 2 años después del pedido administrativo y 1 año antes de todo este despropósito, que Pernaud Ricard SA, mediante expediente 18-032589 de la Dirección General de Inmuebles de la Provincia de Salta, y aparentemente con la anuencia del Intendente Alcoba (ver http://www.radiocafayate.com/ ?p=31246), solicita la anexión del catastro 2078, el de la Pista de Aviación, al catastro 3685 cuyo titular dominial es la empresa.
Esto en buen cristiano quiere decir que el Intendente, desconociendo la instrucción del Concejo Deliberante, desoyendo las obligaciones de todo buen funcionario y atendiendo a un (¿generoso?) pedido de la empresa multinacional usurpadora, estaría validando el “regalo” de 32 has a Pernod Ricard SA.
Dos noticias se superponen: Por un lado el Intendente Alcoba autorizaría la entrega de tierras de la municipalidad a un privado y por el otro una Fiscal desconocería una denuncia por incumplimiento de deberes de funcionario público.

Por cómo viene la cosa supongo que habrá más novedades en este “culebrón vitivinícola”.


Post Data tragicómico. Pernod Ricard propuso canjear las tierras en cuestión por otras QUE ESTÁN EMBARGADAS. NO PUEDEN SER MAS CARETAS.

32 hectáreas: Un convenio plagado de inexactitudes, datos erróneos y contradicciones - - RADIO CAFAYATE - 07/09/2016. .

LOCALES07.09.2016 - 15:32
Opinión

32 hectáreas: Un convenio plagado de inexactitudes, datos erróneos y contradicciones

Lo que el almedismo y Pernod Ricard, ahora también con la anuencia de los versátiles concejales radicales, intentan que se apruebe de la forma más rápida posible, contiene varios elementos que generan sospechas.
0-cancha-de-avion-vii-propuesta-de-pernod-ricard
El plano con el primer ofrecimiento de Pernod Ricard, enviado por Almeda para devolver solo algunas hectáreas y rechazo por el Concejo Deliberante en el 2013

El primer dato llamativo de la gestación del convenio es la forma oculta en que se tramitó. Solo fue una reunión, pero secreta y con custodia policial que, según algunos medios vinculados al oficialismo le atribuyeron carácter de sesión al justificar el ocultamiento público de la misma con la frase: “La maratónica sesión, entre Cafayate y Pernod Ricard, se mantuvo en el máximo hermetismo posible para evitar entorpecer la negociación”.
En cuanto a los términos del convenio, a través de uno de los llamativos párrafos de la cláusula D, que hace referencia al Artículo 2 la Ordenanza 8/79, desconocen que haya existido una pista de aterrizaje en el predio de las 32 hectáreas, una mentira que Pernod Ricard ya supo esgrimir en algunas presentaciones a la provincia y que ahora el almedismo y los concejales radicales también hicieron suya. Según los firmantes del arreglo, hasta el año 79 nunca funcionó una pista destinada al aterrizaje y salida de aviones en el lugar y sostienen que “A la pista que se habría de construir se le impondría el nombre de Arnaldo Etchart”. Es decir que para el almedismo, Pernod Ricard y los concejales radicales hasta el año 79 y posteriores a este, en el lugar nunca hubo una pista de aterrizaje, lo que es fácil desmentir con solo salir a la calle y preguntar a cualquier cafayateño mayor de 50 años y les contarán cientos de anécdotas aeronáuticas ocurridas en el lugar desde el año‘63 hasta más allá del año ‘85.
inmuebles-informa-cuando-desaparece-la-49-001-1


Otra de las cláusulas del convenio que carga varias mentiras es la G en la que se sostiene “Que a su vez la MUNICIPALIDAD ha efectuado reclamos a Pernod Ricard derivados de la ocupación por esta última de una porción de los terrenos donados”. La primera falsedad en esto es que la usurpación no ha “ocupado” una “porción” sino las 32 hectáreas más un camino provincial y la segunda es que jamás la Municipalidad le ha enviado siquiera una carta documento intimando a la empresa OKUPA a terminar con la ocupación ilegal a pesar de haber sido esto ordenado por el Concejo Deliberante en el año 2013 y en abril de este año. Es justamente ésta cuestión la que sostiene la denuncia contra el Intendente Almeda por falta a los deberes de funcionario público. Más extraño aún es la enorme contradicción de uno de los denunciantes, el Concejal Rodrigo “Toti” Chocobar, quién después de plantear ante la justicia que Almeda nunca efectuó reclamos a Pernod Ricard, ahora termina firmando que sí lo hizo.
0-convenio-clausula-g
Otro aspecto grave del convenio es que en la cláusula C los funcionarios municipales y los concejales firmantes terminan por arrogarse potestades de la justicia cuando impropiamente establecen que Pernod Ricard es quién donó las tierras y le otorgan derecho de negociación cuando en realidad es solo el usurpador de las tierras municipales y no beneficiario del cargo y menos aún el donante. Pero esta es una cuestión que debe ser resuelta por un Juez y no por quienes se mostraron siempre interesados en que esto sea así sin ningún sustento legal.
0-plano-105
Como gran contradicción respecto de lo anterior, el convenio hace referencia en la cláusula C a que el predio en cuestión se “halla delimitado e individualizado como Catastro N° 2078 el Departamento de Cafayate y tiene un plano de mensura o desmembramiento N° 105”. Ambos documentos son del año 1963, los que no se hubiesen podido confeccionar si no estuviera efectivizada la donación. Es decir que se reconoce la documentación del año 1963, pero no quieren darle validez sino hasta el año 1979, siempre para intentar acomodar todo a los intereses del usurpador. En esos 16 años que van desde el ’63 al ’79 está voluminosamente comprobado el funcionamiento de la pista de aterrizaje, es decir el cumplimiento del cargo, que Pernod Ricard, Fernando Almeda, su asesor legal y lo siete concejales quieren ahora desconocer.
0-convenio-clausula-c

Extrañas “negociaciones amigables”
Al arreglo al que llegaron la usurpación, el almedismo y los ahora socios concejales radicales, se intenta mostrarlo como una generosa oferta de la empresa okupa y de una enorme conquista por parte de los funcionarios que empezaron por querer arreglar con Pernod Ricard recibiendo solo 12 hectáreas, para pasar luego a 18 lo que fue rechazado tajantemente por el Concejo Deliberante de la gestión 2011-2013. Tras ese fracaso, la empresa usurpadora intentó ilegal e irregularmente anexar las 32 hectáreas a su propiedad en el año 2015. Tras la movilización social hacia las tierras por parte de vecinos de Cafayate este año, reapareció el tema en la opinión pública y, junto con esto, extrañas negociaciones intentando un canje de tierras a pesar de que en abril el Concejo Deliberante ordenó a Almeda desalojar al usurpador y tomar posición plena de las tierras municipales. Las “amigables” gestiones de Almeda y su asesor legal desnudaron irregularidades, mentiras, adulteración de documentos, entre otras cosas para el ofrecimiento de 32 hectáreas que al final resultaron estar embargadas, hecho que terminó por descubrirse tras un intento de ocultar esta información.
El apuro
El descubrimiento de todas estas maniobras extrañas hizo que las negociaciones quedaran por unos días en un punto muerto hasta que se supo de la presentación de una denuncia contra el Intendente de Cafayate, El CEO de Pernod Ricard y el asesor Legal de la Municipalidad de Cafayate por intento de estafa a la administración pública y al abogado Aguirre Astigueta por prevaricato.
A todo esto último se sumó una propuesta de la familia Peñalba Arias para entregar 50 hectáreas en el camino a Tolombón a cambio de las 32 de la pista y de hacerse cargo del litigio con Pernod Ricard. Tras escucharlos y recibir por escrito el ofrecimiento, los concejales no los llamaron nunca más.
Pero la suma de estos elementos hizo que se activaran las alarmas en los “negociadores amigables” y apareciera como por arte de magia una propuesta de los usurpadores para entregar más hectáreas de las ofrecidas por Peñalva Arias. Pero esto vino acompañado del contenido del convenio que, tal cual fue firmado este lunes en una reunión secreta llena de abogados que representan a los “negociadores amigables”,  en realidad bajo el pretexto del canje de tierras, dejó sembrado el camino de elementos jurídicos para intentar colectivizar las responsabilidades, cubrirse legalmente y que las denuncias de intento de fraude contra la administración pública y prevaricato puedan extinguirse
Como último dato llamativo y sobresaliente del convenio, se destaca en las condiciones inexcusables que los planos de las 70 hectáreas ofrecidas por Pernod Ricard estarán recién en 60 días y serán confeccionados por un agrimensor contratado por Pernod Ricard. Este dato no es menor ya que si los planos van a estar recién en dos meses, no se explica cuál es el enorme apuro de intentar dejar aprobado por parte del Concejo Deliberante el convenio en 48 horas. Es decir que los concejales aprobarían el canje de las 32 hectáreas por tierras que aún no están delimitadas, desmembradas y peor aún sin un plano de mensura, es decir con solo la palabra de un usurpador confeso.
0-convenio-clausula-a
Si esto finalmente ocurriera, los concejales estarían firmando un cheque en blanco para que efectué los planos de lo que ofrece a quién ha hecho de la ilegalidad y el atropello una norma, a quién intentó ocultar información, falsear datos, alterar reales precios de las tierras a su conveniencia con irrisorios precios de una tasación seriamente sospechada y que además ocultó un embargo en el predio que ofrecía.
Ante este perfil del “negociador amigable”, no es difícil pensar que  el día de mañana, y ya con la propiedad definitiva otorgada por los “concejales salvadores” y en pleno uso de las 32 hectáreas, las 70 hectáreas ofrecidas terminen por “tener problemas” o “un embargo” o simplemente Pernod Ricard decida usurparlas porque los concejales, el asesor legal o el intendente se olvidaron de poner una coma, o un punto, o simplemente decida que la municipalidad no cumplió en algo el convenio y las 70 hectáreas pasen a ser solo un sueño no cumplido y las 32 hectáreas se conviertan en la historia de un “despojo” y un mal recuerdo de lo que los cafayateños perdieron. Claro que ya será tarde para llorar sobre la leche derramada y los ahora funcionarios ya no lo serán y solo gozarán de la satisfacción y el orgullo “de haber hecho lo conveniente”, aunque no se sepa para quién.
Rogando que esto último no se cumpla, solo queda cruzar los dedos pidiendo que el usurpador confeso y explotador ilegal de tierras ajenas, no se convierta en un reincidente.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

ACTORES DEL CULEBRÓN VITIVINÍCOLA-09/08/2016

POR EL MOMENTO ESTOS SON ALGUNOS DE LOS ACTORES DE ESTA CRISIS ABSURDA Y AUN NADIE PUEDE DECIR QUE ESTE TERMINADA.

Sra. Carmen Rosa Ulivarri de Etchart
Pernod Ricard Argentina SA, Sr. Benoit Michel Marie Laug
Ingeniero Barboza
Intendente Fernando Almeda
Asesor legal del municipio, Sebastián Aguirre
Municipalidad de Cafayate
Secretaria de Gobierno de Cafayate; Mabel Quipildor
El Concejo Deliberante
Vialidad Provincial
La jueza de Cafayate, María Virginia Toranzo
Policía de la Provincia de Salta; Dra. Sandra Rojas
Fiscalía Penal Cafayate
Tierras Rurales de la Dirección General de Inmuebles de la Provincia
Martillero público Ricardo Yarade
Martillero José Luis Argañaraz
Tribunal Oficial Tasador de la Provincia
Diputado nacional Miguel Nanni (UCR)
Diputado cafayateño Casimiro
Cámara de Diputados Salta
Embajada de Francia en Argentina
Finca La Merced 
Lavaque
Peñalba Arias
Procurador General de la Provincia, Dr. Pablo López Viñals
Silvio Aguirre
Sr. "Gallo" Gómez

CAFAYATE Y CALAFATE; O LA SOLUCION A UNA INTRIGA

 28/06/2016

Una vez me contaron una historia según la cual el edificio del Banco de la Nación Argentina en Cafayate, cuya arquitectura es tan distinta a la local, se construyó así porque cuando mandaron los planos y el material para su construcción confundieron Calafate con Cafayate y enviaron hacia el norte lo que correspondía a la localidad patagónica. Desconozco la veracidad de la historia ni si en la Patagonia se están muriendo de frío con una construcción colonial, pero siempre me pareció una vinculación mágica entre dos pueblos tan distintos entre sí.



¿Cómo hacemos para imaginar una relación entre un pueblo de cientos de años de existencia en estos valles calchaquíes y un centro turístico del siglo XX construido a orillas de uno de los lagos más ventosos de la patria? ¿Habrá un libro duplicado en Cafayate, desconocido claro, en cada sucursal que se va escribiendo a medida que el contable patagónico llena sus líneas y columnas? ¿Será que existe un destino común entre los fondos que operan en cada una de las sucursales?, una transferencia entre estas sucursales ¿Será inmediata, salteándose todos los “clearings” interbancarios porque los ladrillos quieren estar en otro lado? ¿Los empleados serán acaso migrantes sureños que llegaron a estas latitudes en busca de mejores oportunidades y concurren a su lugar de trabajo esperando que una fría ráfaga de aire los transporte a la Patagonia cada vez que atraviesan su acristalada puerta, desilusionándose cuando el seco calor del valle de los viñedos los trae de vuelta a su realidad norteña? Simplemente, ¿Cómo será?
Ahora resulta que esta coincidencia, casualidad o azar tiene otro vínculo inesperado. Y es que según los habitantes de Cafayate, al menos de una parte importante de ella, existen preguntas existenciales que han comenzado a asociar este norte con aquel sur.
Aclaro que yo creo que exageran, que la relación que hacen es forzada y maldita. Basada en suposiciones y no de hechos comprobados. Pero cuando el río suena, historias trae.
Paso a contarles un acontecimiento que por sencillo que parezca no es menos paradigmático. Refleja claramente la vinculación y la confusión entre el causante y el “causador”. Entre el huevo y la gallina.
Resulta que hace varios años ya, en 1963, Doña Carmen Rosa Ulivarri de Etchart dona, para hacer una pista de aviación, 32 hectáreas a la municipalidad de Cafayate. La misma se hace y se usa durante muchos años con ese fin y otros diversos, como aprender a manejar los niños cafayateños, un autódromo de cafeteras y alguna otra reunión pública mientras subían y bajaban avionetas con muy pocos pasajeros.
Cuando se inaugura el nuevo aeródromo este viejito queda en desuso, en manos de la municipalidad.
Entre medio, fallece Doña Carmen Rosa y sus hijos herederos, luego de algunos años muy complicados, como siempre nos toca pasar a los argentinos, deciden venderle a Pernod Ricard su finca. Hasta ahí todo bien.
Años después, y viendo que la municipalidad no hacía nada con ese pedazo de tierra, la empresa multinacional decide que era una lástima desperdiciar este hermoso terreno pegadito a su finca, planita “como aeropuerto”, con poco monte, se lanza a plantar viñedos y cierra el camino de entrada.
Yo siempre he dicho que si los funcionarios consideraran los bienes públicos como la herencia que le van a dejar a sus hijas, no harían ni la mitad de las macanas que hacen. Bueno, la cosa es que alguien se dio cuenta y comenzaron las tratativas entre el intendente y la empresa. Nadie sabe que tratativas, pero la empresa siguió avanzando.
Cuando los vecinos se dan cuenta que el municipio aduce no tener tierras para construir viviendas y que estas 32 has se encuentran “ahicito” no más, se comienzan a levantar. Los concejales le piden al Intendente que intervenga y este sigue negociando de manera rara con Pernod Ricard, y digo rara porque fue sin los concejales primero y sin ningún representante de la gente luego. Pasan los años y Pernod avanza desmontando varias hectáreas más, aparentemente no cuenta con ningún tipo de aprobación administrativa para hacer esto, lo cual es obvio, porque la tierra no es propia. Apuntan al hecho consumado, con cierta (de certera) complicidad del intendente Fernando Almeda.
Desde fines del 2015 la situación con los vecinos se recalentó, hubieron reclamos frente a la casa del Intendente, frente a la finca y frente a la municipalidad, también represión policial, a lo que el municipio responde con más reuniones secretas con la empresa.
Los últimos tres capítulos de la saga nos presentan a funcionarios públicos:
Un intendente municipal negociando el canje de estas hectáreas por otras, muchas menos, con tasaciones que no se ajustan ni a la realidad local, ni al mercado, ni son comparables entre sí por la diferencia de calidad entre unas y otras,
Una oficina provincial diciendo que las tierras no serían aptas para ser habitadas, cuando a 100 o 200 mts se encuentra el country más elegante de Cafayate y
El Fiscal Penal decidió que no existía usurpación de la tierra por parte de Pernod Ricard (SIC), se nota que no era SU finca o la de su hijita.
Todo favoreciendo a una empresa específica. De esto no caben dudas.

¿Cuál es la relación de todo esto con Calafate?
Es que resulta llamativo que otro (ex) funcionario público, apellidado López, fue encontrado con millones de dólares producto, aparentemente, de dádivas y/o coimas de empresarios y que la ex presidenta CFK pidió desde Calafate, que se encuentre a los pagadores de esos dineros, en una pseudo-defensa que no comparto, tal vez, insisto, tal vez, nos encontremos acá con una de las soluciones al problema del causante y el “causador”, el del huevo o la gallina. Digo que en este realismo mágico, tal vez podamos vincular un pedido patagónico con una respuesta noroestina. Teniéndolos a todos tan cerquita, tal vez podamos averiguar cómo se empieza la cosa, si se empieza con el funcionario pidiendo o con el empresario ofreciendo como “solucionar” este pequeño “problemita”.
Tal vez tengamos entonces la oportunidad vinculando nuevamente Calafate y Cafayate y resolver el intríngulis que desde los virreyes a la fecha ha marcado la relación entre el mercado y el estado y, quien te dice, podemos iniciar la corrección de esta desviación moral que nos mantiene indefinidamente postergados.


Desgarradora denuncia de otra usurpación, atropellos y prepotencia de Pernod Ricard

Durísimo testimonio


Carina Díaz pertenece a la familia Ramírez que mantiene un litigio con la empresa por usurpación a tierras que habitan desde hace más de un siglo y de las cuales tienen los títulos de propiedad. Sufren presiones permanentes de los administradores.
Carina Díaz en los estudios de Radio Cafayate
Carina Díaz en los estudios de Radio Cafayate
El testimonio de la señora Carina Díaz(su madre pertenece a la familia Ramírez)en Radio Cafayate mostró la peor cara de Pernod Ricard que, hasta aquí, además de usurpar 32 hectáreas municipales también corrió mojones delimitantes para ocupar ilegalmente tierras de esa familia, según contó ella en la entrevista.
Carina dio detalles increíbles de atropellos y presiones que sufre su familia,  antiguos, generacional y legalmente legítimos habitantes del lugar colindante con las tierras que la familia Etchart le vendiera a Pernod Ricard.
“me tocó un montón de veces quedarme encerrada porque le ponían llave a los portones y no podíamos pasar”.
Hasta las lágrimas la entrevistada contó que tuvieron que sufrir encierros o imposibilidades de entrar a sus casas porque la empresa usurpadora les cerraba los portones o los pasos de servidumbre que llevan o salen de sus tierras. Testimonió “las situaciones que he vivido con esta gente soberbia porque no se podía llegar a ningún arreglo… nos dejaban encerrados, me tocó un montón de veces quedarme encerrada porque le ponían llave a los portones y no podíamos pasar”.
Contó que tenían que esperar “hasta tres horas para poder salir” tras largas discusiones con los administradores de la empresa usurpadora, “esto nos pasó miles de veces ….fines de semanas enteros sin poder entrar a darle agua y de comer a los animales como cabras que cría mi familia,” afirmó.
En otro tramo de la entrevista dijo que tiene dudas de que  en el lugar que ofrece Pernod Ricard a cambio de las 32 hectáreas municipales haya 70 hectáreas llanas y que mucho de ese espacio pertenece a su familia y está usurpada por la empresa. Consultada al respecto dijo “y… hay mucha piedra, es cerro, al mojón lo corrieron hasta lo que se puede decir pie del cerro… lo han puesto dentro de un corral de cabras que tenía mi abuelo y de ahí hasta el río…” y agregó que tampoco se respetó el margen legal de la rivera y se lo puso contra el cauce. Luego agregó “ni siquiera nos dejaron hacer un camino para entrar con un vehículo cuando mi abuelo vivía y teníamos que llevarle mercaderías y comida para los animales… hasta el día de hoy no hemos logrado hacer ni un sendero,  tenemos que ir por dentro del río para llegar a la casa de mis abuelos”.
Carina Díaz afirmó que tuvieron muchos padecimientos por esa situación, como cuando tenía que llevar su hija a la escuela y volver a buscarla “tenía que cambiarla arriba y después volver a cambiarla abajo porque nos caíamos en el rio”.
Con lágrimas en los ojos y quebrada, Díaz sostuvo que “yo tengo mucho resentimiento con esta gente, sobre todo con el Ingeniero Barboza con quién me ha tocado un millón de veces enfrentarme con una persona soberbia, que te lleva por delante, que no le importa nada. Nos ha hecho desarmar un corral de chanchos que teníamos ahí… tuvimos que carnear todos los animales y quedarnos sin nada…. Y encima con la presión de que mi papá trabaja en la finca, o sea es muy complicado…”
“Cuando me dijeron que se firmó ese convenio era como que se me vino el mundo abajo, se me cruzaron muchas cosas”
En uno de los tramos más conmovedor de la entrevista contó que su abuelo murió porque no pudieron entrar a asistirlo. Con un llanto incontenible contó que “he vivido mucho tiempo ahí con mi abuelo, la he sufrido, la he padecido y cuando me dijeron que se firmó ese convenio era como que se me vino el mundo abajo, se me cruzaron muchas cosas,  la imagen de mi abuelo, las cosas que hemos sufrido por culpa de esta gente que no nos daba la posibilidad de hacer ni un sendero, toda mi vida tuve que caminar por dentro del rio porque no se llegaba a ningún acuerdo…. Incluso mi abuelo cuando estaba por irse al cielo, estuvo dos o tres días enfermo y me contó que para poder salir a la ruta el salió a las seis de la mañana, para él fue como caminar un día para poder conseguir un vehículo para venirse porque no había posibilidades de que un remis entre hasta arriba porque el portón estaba con llave, ni siquiera una ambulancia, nada… se tuvo que venir caminando hasta la ruta, de ahí lo internan y después fallece, o sea, es mortal la situación que nos tocó vivir con esta gente que sabe que nosotros vivíamos ahí”.
00:00
00:00

“Las tierras son inundables”
Con respecto a las tierras ofrecidas en canje por Pernod Ricard, Carina Díaz afirmó que son inundables, “es un peligro cuando el rio está desencausado, el río cuando desborda te deja en medio de barro piedra y todo lo que trae…. Te llevas todo…. La última vez casi se lleva la casa de mi abuelo… tenés que hacer de cuenta que se te viene el cerro encima”.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Pernod usurpa, Almeda legitima

16/05/2016

El toma y daca entre un colonizador y un Intendente

La reunión se hizo medio a las apuradas. La situación se estaba yendo de las manos y había que darle un corte en seguida. “Pero arreglemos de alguna manera Fernando, yo tengo unas tierras por aquí que no tienen ningún problema, te las cambio por estas que a mí me interesan”, dijo el administrador. La reunión era muy reducida, solo ellos estaban conversando alrededor de un vaso de vino.
La botella miraba quieta, sin hacer ruido, como testigo de un hecho aberrante. Hizo fuerza para expulsar el corcho que le habían puesto ligeramente, a modo de protesta, pero nada.
Fernando miró el mapita que le mostraban desde la administración con desconfianza, “pero mire ingeniero que me está dando 10 has, y te quedas con 32. ¿Yo como arreglo después este entuerto?”, Fernando siempre mezcla los pronombres indiscriminadamente.  “Tranquilo”, respondió el ingeniero, “a los concejales los arreglamos después nosotros, además son tuyos o ¿no?, decinos ahora si no podés, así vemos con quien tenemos que arreglar”, y como arrastrando las letras agregó “alguien que sí pueda”

La punta de la etiqueta se comenzó a desprender, a doblarse hacia afuera, señalando la puerta de salida. Esa botella no quería estar allí, presenciando este apriete inmoral. Y se manifestaba como podía con toda su energía de aparente objeto inerte.
Fernando daba vueltas el vaso de vino sobre la lustrada mesa de madera, mirando sin ver nada, subsumido en sus pensamientos. No es que le pareciera mal lo que estaba por hacer, al fin de cuentas, no eran casi socios con el ingeniero colonialista. Lo que pasa es que no lo habían podido disimular, ocultar, y en el pueblo todos estaban alertas. Se acordó de la bronca de la marcha y la mirada oblicua de María, la empleada, que había tenido que limpiar los huevazos de su puerta y que tampoco lo acusaba por estar limpiando, sino por la razón de los huevazos. “Limpiar yo limpio patrón, pero usted no me robe” parecía decir con sus enormes ojos negros.
“32 contra 10 en la loma del culo, un pedrero dentro del río, no alcanza”, lo dijo pensando en voz alta. Se le escapó, pero el ingeniero era todo oídos. “¿Cómo?”, “la puta el gringo este me escuchó” pensó rápido el intendente y como tampoco era de achicarse apoyó el vaso de vino, lo miró a los ojos y le dijo, “mire, mirá”, acá usó el tuteo por primera vez, dándose ánimo, “tenés que mejorar la oferta para que esto se vea bien, si no acabemos aquí mismo esta charla”.
La gota de vino que había quedado entreverada en los pliegues del capuchón de plástico que cubre al corcho comenzó a deslizarse sinuosamente hacia la etiqueta. No iba rápido, se desplazaba en zigzag, como con vida propia. Tocó el borde superior de la etiqueta y se detuvo para asomarse por encima del risco vertical, observando la caída directa a la mesa. Y esperó.
“Aguantá un cachito, ya vengo” dijo el ingeniero separándose de la mesa con el celular en la mano. Movió los pulgares en varios sentidos hasta que encontró lo que buscaba y salió de la habitación. Fernando bebió otro sorbo de su vaso. “¿se me habrá ido la mano?” pensó “estos tipos son pesados, capaz que hablan con el Diputado, o me cortan los aportes, y bueno, ya se verá. Si esto sigue así nos matan. Otro sorbo, poquito, tengo que estar sobrio”.
La gota comenzó a recorrer la etiqueta dejando su tenue rastro torrontés detrás. Llegó hasta la G de Gran Linaje y dio caprichosamente la vuelta por detrás de la letra. Unió con suave tono blanco los bordes de su recorrido hasta la T de torrontés, pasó por encima de la traba horizontal, recorrió la línea vertical y se detuvo al final del camino, en la base de la letra, como esperando algo. La tenacidad de la gota en llegar a su indeterminado fin demostraba su origen vasco.
El ingeniero regresó y dejó el celular en la mesa. Agarró el mapita y lo dio vuelta, apoya su índice en otro valle y le dice “hablé con el boga en Buenos Aires, me dice que tenemos unos terrenos de este lado de la ruta, por acá y que pueden estar disponibles, son 5 hectáreas más, ¿Qué te parece?”, no fue una pregunta, fue un desafío, afirmando que estaban dispuestos a mucho. Fernando detuvo su mirada un rato en el plano, buscando en su memoria algún dato que le ayudara a salir del entuerto que se le estaba armando. Pone su dedo al lado del del ingeniero resaltando, en ese solo acto, el origen social de cada interlocutor. Rosado y cuidado uno, curtido y mocho el otro, la vida deja sus huellas en todas partes. “Esta es la finca de Roberto”, afirmó, “otro lecho de río y está en juicio sucesorio, no sirve, seguimos igual” y sacó el dedo luego de haberlo usado para demostrar manejo territorial de tanto andar por los valles. “Pero eso se arregla en seguida y tenés 5 hectáreas al borde de la ruta, ya son 15 has y las ponemos nosotros”.
“Ingeniero, a ver si me entiende, las 32 hectáreas son de la muni, punto. Uds. se metieron allí. Tenemos que hacer algo más inteligente si queremos que esto prospere.” “¿Nosotros nos metimos? No te hagas el pícaro Fernando.” Nuevamente el tono había sido amenazante, no había humor en el pícaro. Hace rato que no había humor.
La vasca gota se desprendió de la base de la T para llegar casi sin mediar tiempo a la línea “belle epoque” que divide la etiqueta en dos y se sentó allí a escuchar atentamente. El silencio se hizo largo. Ambos habían ido muy lejos pero al final ambos querían lo mismo, que Pernod se quedara con estas tierras a cambio de nada. Bueno, nada no.
“Nos queda una Fernando” dijo el ingeniero despaciosamente. La gota se vio a si misma reflejada en el brillo del ojo derecho claro del ingeniero y le dio miedo. “¿Y si las tierras no sirven para una mierda?, ¿y si hacemos que unos consultores digan que no son aptas para habitar?”. El brillo ocular se trasladó a la otra silla y la gotita vasca volvió a verse reflejada en ojos oscuros ahora, distinto color, idéntico miedo. Miedo a la codicia. Codicia amenazante. “Brillante” dijo Fernando, “vamos con esa, pero ustedes pagan los consultores”, “no problem” the engineer said.
La gota se dejó caer triste y desganada hacia la segunda etiqueta, esa que muestra su apellido, ese que Carmen Rosa esgrimía con orgullo caminando entre viñedos y cuando lo tocó reaccionó, hizo una nueva pausa, tomó aire como si estuviera decantando en botellón de cristal y esperó.
“Brindemos que este vinito está bueno” dijo Fernando al tiempo que se abría la puerta y una voz gritaba: “¿Qué pasa acá?”, hombres, mujeres, concejales, madres, tías, labriegos, viejos, trabajadores todos, cafayateños de hoy y fantasmas de ayer se abalanzaban por la puerta y Fernando, atolondrado, sentía que la botella se le caía al piso haciéndose mil pedazos. El vino se escurrió entre las rendijas de madera del piso y volvió a la tierra de donde había salido, para no saciar la sed de quién no lo merece, de quien traiciona a su pueblo.
Fernando hubiera jurado ante la cruz que una gota de vino blanco le impidió asir la botella. Pero quien le hubiera creído.
Carmen Rosa sí.

Cuando Carmen Rosa Ulivarri de Etchart donó al pueblo parte de sus tierras para la pista de aviación, lo hizo pensando en el beneficio del Cafayate que tanto quería. Si hubiera querido plantar vides allí lo hubieran hecho. Pero no, se lo entregó al pueblo. Su pueblo. No entiendo por qué voluntad del destino 200 años después de habernos declarado independientes volvemos a doblar la cerviz ante neo colonos agresivos. No entiendo como a 200 mts, El Golf, barrio 5 estrellas de Cafayate SI es apto para habitar y este terreno no. No entiendo. Solo entiendo que la única defensa que tiene el pueblo son ellos mismos. Como siempre.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Pernod Ricard o el Neo Colonialismo en Salta

11/05/2016

La usurpación no es cosa nueva en Salta.
Bueno, en el mundo tampoco. Los asentamientos de piratas mineros en África, en el Amazonas o en el sudeste asiático han sido y son moneda corriente. Los “empresarios” se presentan con una fuerza de choque armada, con balas y con billetes, y mantienen alejados los habitantes locales y las autoridades, en ese orden, con el instrumento que más convenga.
Los intereses de las autoridades se van entreverando con las ofrendas de los usurpadores y al poco tiempo los primeros se sienten “socios” del usurpador y allí el lugareño se queda sin respuesta.
Porque después la cosa es dilatar. Dilatar para agotar el objeto de la usurpación o dilatar hasta transformar la usurpación en propiedad.
Los grandes usurpadores, o mejor dicho, los usurpadores grandes, tienen espaldas monetarias y legales para aguantar a la “chusma” popular. Recurren a habilidosos leguleyos que saben a dónde están los “morlacos” y cuáles son los actores que pueden torcerse por codicia, desapego o necesidad. Y allí meten la cuña.
También recurren a la fuerza pública respaldándose en “derechos curvos” como penal de Messi, reinterpretados “ad infinitum”. Reclamos que se apoyan en papeles borroneados, fechas apócrifas, palabras empeñadas de convictos prófugos, convenios improbables con muertos vivos, que solo jueces a lo Griessa pueden dar por valederos cierto tiempo, pero sobre todo se apoyan en el hecho consumado.
Todo esto les permite ganar tiempo. Tiempo necesario para concretar la obra maestra de la construcción legal que invocará lo inverosímil. Y al final, si los dejás hacer tienen un “caso”. Y la fuerza pública se transforma en fuerza privada. Privada de ética, de moral y de destino.
Pernod Ricard es la segunda multinacional de bebidas en todo el mundo. Viene a ser algo así como la Toyota del “chupi” o el Carrefour del “trago”. Manoteás un rico Cafayate de Bodegas Etchart y le estás tirando unos mangos a Pernod, o te tomas un whisky en la Balcarce y Ricard hace caja en alguna parte de París. Es alguien grosso, GROSSO.
Cuando los Etchart venden su finca hace muchos años no podían incluir la pista de aviación porque esta ya había sido desmembrada y contaba y cuenta con su propio número de inmueble y además ¿cómo vendés lo donado? La pista y su entorno de 32 has es como una lengua en la finca de Pernod Ricard, que la rodea como víbora a su presa. Como ameba a punto de fagocitar su alimento.
Un día el administrador decidió que ese terreno ahí era un pecado capital, o un pecado para su capital, y decidió desmontar y establecer un viñedo. Como Jack el destripador, fue de a poco. Primero 2 has, luego llegaría el resto. Las imágenes nos muestran como desmontaron ya otras 4 has, con visión de futuro si se quiere.

Con las inversiones, la usurpación se iba a convertir en propiedad inexpugnable. ¿Quién recupera/expropia un viñedo? ¿Y para hacer viviendas para los pobres? Vade Retro, Satanás. Con el vino no se jode. El reclamo por la inversión hecha, ineficaz entre privados, toma otro cariz cuando uno de los actores es el Estado. Allí está Salta Forestal como muestra de cómo la justicia da a las largas un caso de daño al erario público. Pero no nos desviemos y sírvame otra copita maestro, que le termino esta relación.
El problema es que en Cafayate faltan tierras para viviendas. El estado tendría que salir a expropiar a algún productor tierras que hoy tiene ociosas o productivas y estas no son baratas en un lugar donde ya hay que irse lejos para conseguirlas. El loteo del aeródromo, emprendimiento privado, está a más de 4km y estos terrenos de la Muni de Cafayate a solo 3km.
Además de faltar tierras para viviendas, faltan viviendas para la gente, que es más importante. Cuando la gente se enteró de que el intendente no avanzaba con la defensa de los intereses del pueblo reaccionó y cada día reacciona peor.
Después, y a pesar, de haber sido apaleados por la policía salió igual a la calle y parece que atacaron la intendencia con huevos.
Porque la verdad es que Pernod puede tratar de estafarnos como se le dé la gana, pero el Intendente Almeda no puede trabajar para la empresa y hacerse el oso ante lo evidente.
El Diputado Miguel Nanni debe ponerse al frente de este reclamo, sin miedo. No preguntarse en público si el dominio es municipal o no. Que le pregunte a inmuebles, al intendente o a los vecinos, que tienen los datos que él necesita para hablar “con el Derecho en la mano”.
Por último, ahora surge el planteo sobre la aptitud del terreno. En la imagen se puede observar como el Barrio El Golf, aprobado por cuantas administraciones se nos pueda ocurrir, se encuentra a escasos 300 m del predio indicado, no sea cosa que el pueblo se enoje en serio.
El 19 de julio se conmemora un acontecimiento histórico de la vecina Animaná, cuando en 1972 la tranquila villa amaneció ocupada por trabajadores enojados. Fuegos de Animaná lo recuperó para nosotros.
Sepan los que no han sabido
Que no estoy de solo estar,
Que estoy parado en el grito
Bagualero del pujay.

Ayer nomas ardió el pueblo
Por la tierra y por el pan,
Y la fogata en el valle
No estaba por solo estar.

Esta estrofa no la cantan y sin embargo es el fuego del título. Que no haya fogatas por favor.

Lic. Félix González Bonorino

fgbonorino@gmail.com
La cosa se puso tensa en el Concejo Deliberante

Banca del Vecino

Piden que los concejales respondan con su patrimonio por incumplimientos de la usurpación

Así lo solicitó Silvio Aguirre desde la Banca del Vecino en la tensa sesión del Concejo Deliberante donde también reclamó que el “bBnco de Tierras” son solo palabras.

Silvio Aguirre en la sesión del Concejo Deliberante
Fue una verdadera bomba paralizante. La sesión tuvo un antes y un después de la participación de Silvio Aguirre desde la Banca del Vecino.
Primero le enrostró a los ediles que el famoso “banco de tierras” con el que se llenaron la boca en las últimas horas solo existe en las palabras pues en ninguna parte del convenio ni en ningún proyecto queda establecido la creación de esa figura patrimonial.
Pero fue más allá y les reclamó por el grosero error en el convenio de entregar la propiedad de las 32 hectáreas a la empresa usurpadora sin que esta entregue nada concreto a cambio, en el mismo momento de apoderarse de las tierras municipales. Es que tal cual está firmado el convenio no se establece en firme que tierras entregará, ni cuando, ni dónde. Una verdadera aberración jurídica que acarrea una enorme sospecha de malas intenciones.
Pero el punto culmine de la participación de Silvio Aguirre fue cuando les planteó que si tienen tanta confianza en los usurpadores de que cumplirán con lo prometido, garanticen con sus patrimonios personales los posibles incumplimientos de la empresa que hasta aquí ha actuado con prepotencia, atropellos y al margen de lo legal en todo lo atinente a este caso.
Esto último fue determinante para que la sesión más allá de lo formal, quede terminada de hecho.